El dilema del gimnasio: cinta de correr o elíptica, ¿cuál elegir?

El dilema del gimnasio: cinta de correr o elíptica, ¿cuál elegir?

Fitness

Cinta de correr o elíptica: la pregunta surge una y otra vez. Los expertos en medicina deportiva se pronunciaron al respecto, y su veredicto tiene muchos más matices de los que pensábamos.

24/06/2026 10:53

En todos los gimnasios suelen estar uno al lado del otro y, sin embargo, no están dirigidos exactamente al mismo público. Aunque ambos tienen como objetivo el entrenamiento cardiovascular, no producen los mismos efectos en el cuerpo.

Así que, en lugar de averiguar cuál es «mejor» en términos absolutos, la verdadera pregunta es: ¿mejor para quién y con qué fin?

El principio de especificidad

Para las personas que corren o aquellas que desean hacerlo, la respuesta es inequívoca. La cinta reproduce exactamente el movimiento de la carrera: el apoyo, la zancada, la rotación del tronco y el movimiento de los brazos.

Es lo que los especialistas denominan el principio de especificidad: se entrena precisamente para lo que se quiere hacer.

La bicicleta elíptica puede resultar útil en determinados casos, sobre todo como transición suave tras una lesión, pero su movimiento no reproduce ningún gesto útil fuera del gimnasio.

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La cuestión del impacto

Este es el argumento que más se suele esgrimir a favor de la elíptica: su movimiento fluido y continuo protege las articulaciones, sin ningún tipo de impacto contra el suelo. Para las personas que padecen artrosis, dolores de rodilla o se encuentran en fase de recuperación, se trata, efectivamente, de una ventaja decisiva. Pero el impacto no es un enemigo en sí mismo.

Alex Rothstein, fisiólogo del ejercicio del Instituto Tecnológico de Nueva York, lo recuerda en las páginas de la revista «GQ»: «El mundo real está lleno de impactos, y prepararse para ello pasa también por reproducirlos durante el entrenamiento».

Su recomendación: utilizar la cinta con una ligera inclinación, lo que corrige la biomecánica de la marcha en plano, reduce parcialmente el impacto y, al mismo tiempo, conserva el carácter funcional del movimiento.

¿Y las calorías?

La elíptica quema más calorías a un ritmo moderado, y la razón es sencilla: trabaja simultáneamente la parte superior e inferior del cuerpo, mientras que la cinta solo trabaja las piernas.

A alta velocidad, la cinta vuelve a tomar la delantera, pero para la mayoría de las sesiones de intensidad media, la elíptica se impone como la mejor máquina para quemar calorías. Sin embargo, esta superioridad tiene una desventaja: alcanzar un buen rendimiento en la elíptica no prepara para nada fuera del gimnasio. Un detalle que cuenta cuando también se entrena para la vida cotidiana.

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El veredicto de los expertos

Si pudiéramos elegir solo uno, la mayoría de los expertos se inclinan por la cinta de correr. Es más versátil, más aplicable a la vida real y más adaptable: al aumentar la inclinación se reduce el impacto, y complementando con pesas se aumenta el gasto calórico.

La elíptica no puede ir en sentido contrario. Su movimiento siempre es el mismo, en solo dos direcciones, sin posibilidad de agilidad ni variedad de movimientos.

Dicho esto, la mejor máquina de cardio sigue siendo aquella a la que se vuelve con regularidad.

Quizá la respuesta más inteligente sea alternar ambas: diez minutos de cinta, diez minutos de elíptica, diez minutos de bicicleta. Menos monotonía, mayor constancia a largo plazo y un cuerpo que nunca se adapta del todo al mismo esfuerzo.

Fotos: Freepik - Unsplash.