
Bienestar
¿Te cuesta dormir a la noche? Te decimos qué acciones perjudican el sueño y cuáles ayudan a facilitarlo, para que logres un descanso saludable.
El insomnio es un trastorno del sueño muy frecuente. Algunos estudios señalan que al menos 1 de cada 3 personas sufre este problema en algún momento de su vida. Estos datos se acentúan con el paso del tiempo.
Los factores asociados al insomnio son los problemas laborales, económicos y las dificultades en las relaciones familiares. Además, la ansiedad o la depresión están presentes con bastante frecuencia en las personas con problemas del sueño.
Por otro lado, los hábitos cotidianos y rutinas pueden influir negativamente para padecerlo. No dormir adecuadamente se asocia a malestar general, irritabilidad, cansancio y dificultades de concentración, por lo que trae consecuencias en la vida diaria. Además, los problemas del sueño son una preocupación creciente para la salud pública debido a que la falta de sueño se asocia con un mayor riesgo de enfermedades graves (por ejemplo, diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión).

- Exceso de café, mate, te o bebidas estimulantes o gaseosas.
- Comidas copiosas o con muchas especies.
- El alcohol. Hay que desterrar la idea equivocada de que con bebidas alcohólicas se duerme mejor.
- Ver programas de TV que generen tensión o preocupaciones (series, películas, noticieros)
- Uso excesivo de pantallas.
- Dormir siesta.
- Sedentarismo, pero también el ejercicio físico a última hora (nos activa).
Facilitadores naturales para un buen descanso
-Tener horario regular y estable para dormir y despertarse.
- Predisponer el ambiente para descansar.
- Ambiente de temperatura controlado. Mucho frío o calor son estímulos negativos para el buen dormir. Lo ideal es 24 º C.
- Es conveniente que el colchón sea firme y la ropa de cama, adecuada.
- Elegir pijamas cómodos.
- Hacer algunas respiraciones profundas e intentar relajar los músculos de todo el cuerpo.
- Alimentos ricos en triptófano, aminoácido esencial para la formación de neurotransmisores que intervienen en el sueño (serotonina y melatonina), facilitan el descanso. Por ejemplo, bananas, ananá, palta, leche y frutos secos.