Descubrí las plantas que casi nadie logra mantener vivas (y las que no fallan nunca)

Descubrí las plantas que casi nadie logra mantener vivas (y las que no fallan nunca)

Consejos

Un especialista revela cuáles son las especies más difíciles de cuidar en casa y por qué la culpa casi nunca es del dueño.

19/05/2026 14:54
  • Redacción Elle

La mayoría de las personas compran plantas con buenas intenciones y las ven morir en semanas. La conclusión inmediata suele ser la misma: “no tengo mano”. Según Julián González Oliva, creador de Ada Jardín, espacio que combina vivero boutique y café de especialidad, el problema casi nunca está en quien riega, sino en la planta que se eligió, y en no conocer cuáles sí son prácticamente infalibles. "Hay especies que difícilmente van a estar perfectas en una casa común, y no es culpa de nadie. Son exigentes por naturaleza", explica González Oliva.

Especies complicadas

Para empezar, la calathea milrayas encabeza la lista de las más complicadas. Aunque sus hojas decorativas la hacen irresistible, es extremadamente sensible a la humedad ambiente. El aire acondicionado en verano y la calefacción en invierno generan el entorno que peor tolera: seco y hostil. El resultado más común son bordes y puntas secas que avanzan con el tiempo, y si el riego se demora aunque sea un poco, puede perder hojas de un día para el otro.

Su prima, la calathea triostar, presenta exactamente el mismo problema. Un rociado diario puede ayudar, pero no garantiza nada. El crotón es otra víctima frecuente de las expectativas. Sus colores vibrantes lo convierten en una compra impulsiva, pero sin luz directa e intensa desde el primer día empieza a perder hojas rápidamente. Además, es propenso a la arañuela, una plaga que puede dejarlo sin follaje en poco tiempo. “Sí o sí tiene que estar pegado a una ventana, con mucha luz, casi sol directo”, advierte.

El más temido de todos, según el especialista, es el ficus pandurata. “Es mi archienemigo. Es sensible a todo”, dice. Necesita mucha luz, poca agua, pero no tan poca, y cualquier desequilibrio se traduce en hojas caídas. Demasiada agua: pierde hojas. Poca agua: pierde hojas. Poca luz: pierde hojas. “Cuando te das cuenta, es un palito de escoba con tres hojitas arriba”, resume.

Aliadas dóciles

Sin embargo, también hay plantas que funcionan incluso si te olvidás de regarlas. Para quienes no son constantes, González Oliva recomienda los philodendros, que pueden pasar hasta una semana con la tierra seca sin resentirse y se adaptan bien a distintos ambientes.

La estrelitzia es otra opción resistente: gracias a su capacidad de almacenar agua, tolera períodos prolongados sin riego. Pero la reina indiscutida para los más despistados es la Zamioculca. Con tallos gruesos que acumulan agua, puede regarse apenas una vez por mes y mantenerse en perfecto estado. “Si siempre se te mueren, empezá por acá”, concluye González Oliva.

Para más información sobre el universo de las plantas, visitá www.adajardin.com.ar (@adajardin)