
¿Adónde vamos?
Este mes, nosotras cumplimos años y queremos festejarlo con vos. Por eso, armamos circuitos foodies para celebrar en pareja, con la familia, con los más chicos y con amigas.
Emperador Meiji es el primer brasero japonés de Buenos Aires que invita a una inmersión en la cultura oriental. Hay rolls de trucha curada, salmonada o langostinos, tiraditos de pesca blanca o salmón, pasta udon con mariscos, hay carnes premium como el wagyu y pescados cocinados en Robata, una tradicional parrilla que aporta un sabor ahumado distintivo (@emperadormeiji).

En Rufino las carnes premium y los vinos federales protagonizan el menú, en un ambiente campestre y sofisticado con luces bajas, mesas de madera robusta y sillones de cuero. Su ubicación en el subsuelo del hotel Mio Buenos Aires es la antesala perfecta para vivir una noche romántica (@rufinoarg).

En una calle señorial de Recoleta se encuentra Rashomon, un restaurante que explora la riqueza de la cocina japonesa desde una perspectiva fresca y en un espacio que sorprende por su diseño. Tiene un Cocktail Bar con un clima íntimo, inspirado en los bares de whisky de Tokio, ideal para brindar de a dos (@rashomon.ba).
Con una cocina liderada por chefs del país incaico, Tigre Morado está diseñado para quienes buscan una experiencia indulgente. Su carta fusiona clásicos peruanos y creaciones con una vuelta de tuerca innovadora. La ambientación está pensada para viajar con los sentidos a Perú. La música, los sabores, la vegetación, los colores y hasta un aroma creado para el lugar, todo es un homenaje a este país vibrante y diverso. Hay tapeos y entradas como los ceviches y tiraditos, los rolls y nigiris; las causas y las conchitas a la parmesana. Y entre los principales, pesca del tigre y pulpo al planchón, que se pueden maridar con coctelería de autor (@tigre_morado).

En sus locales de Palermo y Puerto Madero, Ciro ofrece un brunch imponente con variedad de elaboraciones dulces y saladas. Incluye tortas tamaño XL, pastelería italiana artesanal, sándwiches con abundante relleno armados con panificados recién elaborados, café de especialidad y hasta helado propio (@ciro.gastronomia).
Un jardín inmenso, una cocina abierta y espaciosa, y una carta que promete deliciosos platitos y pizzas, se convierten en un programa familiar impecable. Ubicado en Villa Crespo, Chuí sobresale en un rincón selvático, para escapar del bullicio de la ciudad, comer rico y sentir el contacto con la naturaleza (@chui.ba).

¿Con ganas de pastas caseras? Il Quotidiano es una recomendación infalible. Lasagna, spaghetti negro con langostinos, gnocchi de boniato, ravioles de cordero y agnolotti de pollo se destacan en la carta. Entre los postres, las estrellas son el flan de la nonna, el cannoli con helado y el tiramisú de pistachos (@il_quotidiano).

Los sabores de la infancia se replican de manera única en Merienda. Ubicado frente a la plazoleta William Morris, ofrece delicias de producción artesanal, como merengada XL, Tita original, alfajores de maicena, tortas, pastra frola, chocolata Melba y vainillada Lincoln (@merienda.ar).

Blossom es un plan genial para disfrutar con pequeños, ya que cuenta con Kid’s Club. Hay mesas de ping pong, juegos de mesa e interactivos, pizarrones y una decoración inspirada en Toy Story. Mientras ellos se entretienen, los adultos pueden relajarse y probar el menú gourmet (@blossom.resto).

Ir a tomar un helado es una idea que nunca falla. En Rapa Nui, además de encontrar gustos disruptivos como semi amargo con trozos de frutos secos, milhojas y vainilla con nueces pecan caramelizadas, se pueden probar chocolates y bombones directamente elaborados en Bariloche (@chocolates_rapanui).
Además de su tradicional sushi, la carta de Fabric Sushi Dragón Blanco cuenta con una sección de street food con Katsu Sando de pescado blanco y de bife furai, los Siu Mai Dumplings, wontones de cerdo y langostino servidos con huevas de trucha y chilly oil, y el Korean Crispy Chikin’, unos muslitos de pollo crocantes con kimchi. También se destaca la sección Asian Steak House, con carnes premium como el wagyu y el ojo de bife. Tanto en la barra como en la mesa se puede disfrutar de una experiencia omakase, una invitación a entregarse al recorrido de sabores que proponen los itamaes de Fabric (@fabricsushi).

El espíritu bon vivant del sur de Francia tiene su sede en Baga, dentro del Hipódromo Argentino de Palermo. Este espacio combina artes, gastronomía y baile. La gran barra de mármol blanco invita a degustar cocteles de autor, mientras la música escala hasta finalizar en una alegre fiesta (@bagabuenosaires).

Kōnā, el proyecto de Narda Lepes e Inés de los Santos, se basa en una propuesta japonesa que combina restaurante en la planta baja y bar en el primer piso. Allí ofrece una experiencia privada de karaoke para grupos de amigos que quieren cantar en un spot con la acústica y la luz ideales (@konacornerba).

Moderno y elegante, Felicia Bar invita a disfrutar de una coctelería clásica y de autor, dirigida por Mona Gallosi, acompañada por tapas. Entre los hits para beber se encuentran Birkin, Hardy y Deneuve. Ideal para una salida de chicas que buscan un ambiente trendy en la ciudad (@feliciabar.ba).