
Tendencia
Te contamos de qué se trata esta tendencia que fusiona la ropa deportiva con la sofisticación de las prendas urbanas.
En el cambiante panorama de la moda, pocas tendencias lograron una consolidación tan profunda y duradera como el athleisure. Lo que comenzó como un nicho para entusiastas del fitness se convirtió en una fuerza imparable, redefiniendo la elegancia y la funcionalidad.
Este estilo, que fusiona la comodidad de la ropa deportiva con la sofisticación de las prendas urbanas, no es solo una moda pasajera, sino un reflejo del cambio en nuestros estilos de vida.

La palabra, un ingenioso neologismo de "athletic" (atlético) y "leisure" (ocio), describe la combinación de prendas de alto rendimiento con ropa casual. Hablamos de llevar leggings, joggings, sudaderas con capucha y zapatillas deportivas fuera del gimnasio, combinándolos con blazers, abrigos de cachemira, bolsos de diseñador y joyas vintage.
¿Cómo nació esta moda?
El athleisure tiene raíces que se extienden más allá de lo que se podría pensar. Aunque su explosión global es un fenómeno del siglo XXI, sus cimientos se colocaron en los años 70 y 80 con la llegada de los materiales elásticos como la lycra, que revolucionaron la ropa deportiva.
Figuras como Jane Fonda y la popularización del aerobic en los 80 hicieron que los bodys de colores vibrantes dejaran el gimnasio para influir en la moda de calle.
El verdadero punto de inflexión llegó en la década de 2010. El auge del bienestar y la salud se convirtió en un pilar del estilo de vida moderno, haciendo que el gimnasio fuera tan importante como la oficina o el club social.
Las redes sociales, en particular Instagram, actuaron como una plataforma crucial, donde influencers y celebridades mostraban sus vidas activas y sus atuendos cómodos y chic. La pandemia de 2020 cimentó su estatus. Con el trabajo desde casa y la priorización de la comodidad, el athleisure dejó de ser una opción de estilo y se convirtió en la norma.
Celebridades y diseñadores: Los principales embajadores
El ascenso meteórico del athleisure no habría sido posible sin el respaldo de íconos de la moda y la cultura pop. Hailey Bieber y las hermanas Hadid, con su estilo urbano y desenfadado, convirtieron los conjuntos de chándal en un uniforme de alta costura. Rihanna, con su marca Fenty y sus colaboraciones con Puma, demostró que la moda deportiva podía ser audaz y vanguardista.

La influencia de las celebridades se extendió hasta los diseñadores más prestigiosos. Chanel introdujo zapatillas en sus pasarelas, mientras que Gucci y Balenciaga integraron elementos deportivos en sus colecciones más icónicas.
Las colaboraciones fueron clave: desde la histórica alianza de Yohji Yamamoto con Adidas (Y-3) hasta la exitosa línea de Beyoncé con Adidas (Ivy Park) y la fusión de lujo de Stella McCartney con Adidas. Estas colaboraciones no solo legitimaron la tendencia, sino que crearon un puente sólido entre el mundo del deporte y el de la alta costura.
Consejos para dominar el Athleisure
Adoptar esta moda es más que simplemente usar ropa deportiva. Se trata de equilibrar los elementos para crear un look comfy. Acá, algunos consejos clave:
Jugá con las texturas: Combiná un jogging de algodón con una chaqueta de cuero.
Invertí en calidad: Unas zapatillas blancas y limpias, y un buen conjunto de leggings y top, son la base de cualquier look.
Accesorizá: Un maxibolso, unos anteojos de sol elegantes, unas joyas minimalistas o un sombrero de lana pueden elevar instantáneamente un outfit deportivo.
Equilibrá las siluetas: Si elegís una prenda oversize en la parte superior, combiná con una más ajustada en la parte inferior para crear equilibrio visual.