
2026
La estética del ballet amplía su alcance y pasa del calzado a faldas, bodies y accesorios.
La siluetas vaporosas y
Está clarísimo que el Balletcore se consolida en 2025 como una de las tendencias más visibles en pasarelas y en el street style argentino. La tendencia adapta elementos del vestuario clásico de ballet: tules, bodies, faldas midi y bailarinas y las lleva al uso cotidiano, combinando delicadeza y funcionalidad en tonos como rosa empolvado, marfil y lavanda.

En las pasarelas, casas como Miu Miu, Simone Rocha, Ferragamo y Loewe reeditaron códigos de la danza en colecciones primavera-verano, mientras en la calle se replican detalles como lazos en tobillos, calentadores y cárdigans cruzados. La propuesta mezcla piezas vaporosas con cortes estructurados, lo que permite tanto versiones románticas como lecturas más urbanas y sporty. Esta temporada vimos a firmas como Demeulemeester apostar a balerinas, y a Molly Goddard crear estilismos increíbles con un tutú, una prenda que jamás hubiéramos imaginado para la diaria.
La renovación del calzado clásico también marcó la temporada: las bailarinas reaparecieron con punteras cuadradas, acabados satinados y aplicaciones de pedrería, y conviven con modelos híbridos que remiten a zapatillas deportivas con cintas. El fenómeno suma seguidores entre celebridades e influencers que adoptan la estética en looks diarios y en alfombras rojas.

La paleta cromática destaca fundamentalmente los neutros y pasteles; los tejidos preferidos son satén, organza y tul, es decir, materiales que aportan movimiento sin perder practicidad. Las siluetas se extienden desde faldas amplias hasta bodies ceñidos y cárdigans envolventes, y la clave para llevarlo en la ciudad es mezclar esas piezas con elementos más duros, como una chaqueta estructurada tipo safari, o un jean bien gastado.

Para un look cotidiano, combinar una falda de tul con una remera básica o una guillermina satinada con jeans aporta equilibrio entre lo romántico y lo urbano. Las bailarinas y guillerminas en satén funcionan tanto con sastrería para la oficina como con vestidos para la noche, y las medias o calentadores suman un guiño retro que refuerza la estética de estudio de danza.
El balletcore adapta piezas tradicionales del escenario al estilo urbano y permite combinaciones con zapatillas o prendas oversize, lo que facilita su adopción por distintos públicos. Esa versatilidad explica por qué la tendencia trasciende generaciones y se instala en el armario cotidiano.

En redes sociales, figuras internacionales como Bella Hadid y Hailey Bieber incorporaron piezas del balletcore en sus looks, lo que reforzó su presencia global. Al mismo tiempo, marcas locales y tiendas acercan versiones más accesibles que mantienen la impronta romántica, con opciones en materiales flexibles y detalles de lazo.
El vínculo entre ballet y moda tiene antecedentes históricos sólidos: el tutú y las piezas de entrenamiento inspiraron colecciones desde el siglo XIX y continuaron en el siglo XX con diseñadores que dialogaron con coreógrafos y compañías. En 2025 esa relación reapareció con reinterpretaciones que combinan volumen, brillo y textura.
Diseñadores aprovecharon el tul y la organza para generar contrastes; algunos presentaron piezas desconstruidas que llevan el tejido fuera del tutú tradicional y lo integran en chaquetas, denim o accesorios con pedrería. Esa experimentación ayuda a que el balletcore no se limite a una postal romántica, sino que funcione en distintas claves estéticas.

En las calles de Buenos Aires, la tendencia se traduce en moños con lazo, medias llamativas y bailarinas con cintas atadas al tobillo, un conjunto de microdetalles que nutren el look sin convertirlo en disfraz. Así, el balletcore ofrece una propuesta estética que combina historia, comodidad y adaptabilidad urbana.
El crecimiento de la tendencia implica una consecuencia concreta: los diseñadores incorporan estos elementos a sus colecciones con una mirada que respeta el estilo y la esencia de cada firma. Así la impronta de cada casa se ve reflejada en las prendas y cada quien puede elegir la que mejor la representa para sumarla a sus estilismos.

En nuestra habitual recorrida por las pasarelas internacionales y las calles de las principales capitales de moda, encontramos estos looks que amamos y te dejamos este repaso para que te inspires.