
Street Style
El pulso de la calle late y en las principales capitales de moda ya se ven las tendencias que dominarán la temporada 2026.
El street style 2026 llega con algunas tendencias que marcan cuáles serán los ítems más deseados para esta temporada. Denim resignificado, superposiciones híbridas y un boho reescrito que prometen traducirse al día a día durante el verano y a lo largo de todo el año.

Las pasarelas y las calles conversaron de igual a igual: en los desfiles de Fashion Week se insinuaron propuestas que los fotógrafos y asistentes incorporaron inmediatamente al vestir cotidiano y nosotras repasamos nuestros favoritos.

Una de las señales más repetidas es el retorno del denim en su versión más rígida: jeans sin lavados ni suavizados, chaquetas con bordes sin rematar y faldas largas de jean que actúan como nuevo básico.

Al mismo tiempo, el minimalismo asume rasgos arquitectónicos; blazers esculturales, pantalones rectos con pliegues visibles y faldas lápiz con construcción palpable.

El choque de texturas alimenta la tensión visual: satén contra denim, cuero con tul y seda junto a encaje son combinaciones que reaparecen tanto en pasarelas como en la calle. Nos encantan los contrastes y creemos que es una forma de lograr armonía visual y equilibrio perfecto.

La superposición radical, faldas sobre pantalones o vestidos que funcionan como suéteres, y las piezas híbridas que desafían categorías completan esa escena; el boho se reinterpreta con fibras naturales y bordados discretos pensados para la ciudad.
Otra sorpresa: la corbata recuperó presencia sobre camisas clásicas sin perder aire relajado, y los tonos caramelo dominaron en prendas de gamuza y abrigos voluminosos.

Otras señales detectadas en las capitales fueron el regreso del estampado de rombos argyle como declaración de estilo, piezas escultóricas que priorizan la silueta sobre la función, y detalles lúdicos que transforman objetos cotidianos en accesorios.

Además, el polo de rugby se reinventó con rayas anchas y combinaciones inesperadas, mientras que el rojo apareció tanto en trajes estrictos como en piezas contemporáneas con recortes más vanguardistas.
En París, las imágenes de Street style muestran que el movimiento sigue siendo prioritario. No solo porque facilitan la movilidad sino porque además acompañan a la silueta de cada una, con un buen vuelo.

El brillo también encontró su lugar: las lentejuelas se adaptaron al día mezcladas con prendas deportivas (por ejemplo una falda larga de lentejuelas con buzo y zapatillas urbanas) una convivencia que subraya la corriente que venimos destacando de mezclar opuestos.
Así, el panorama que emerge para el Street style 2026 no es homogéneo: combina rigor y descuido, piezas que estructuran y otras que se desarman, y una actitud que privilegia la personalidad por sobre la corrección. ¡Siempre!
Si las pasarelas y las calles mantienen diálogo, las ciudades se convierten en laboratorios donde cada quien, desde Saint‑Germain hasta Le Marais o el SoHo, puede traducir esas seis vibraciones en su propia forma de vestir.

La invitación es mezclar piezas y jugar con equipos que no puedan imitarse. La idea es solo inspirarse con las tendencias pero no seguirlas al pie de la letra, sino interpretar una versión lúdica, incorporando ítems al estilo propio.