Guía post vacaciones para arrancar con todo

Guía post vacaciones para arrancar con todo

Vivir bien

Adoptar hábitos de vida saludables tras el descanso estival es clave para combatir el estrés acumulado y mejorar el bienestar físico y mental en el regreso laboral.

06/02/2026 13:26
  • Redacción Elle

El fin de las vacaciones y el reinicio de las actividades laborales suele ser para el cuerpo un período de alta exigencia: agendas intensas, poco descanso, alimentación desordenada y una sensación constante de urgencia. En ese contexto, el cortisol —la hormona del estrés— tiende a permanecer elevado, afectando el sueño, el ánimo, la piel y la energía general.

Sin embargo, volver "descansadas y renovadas" puede convertirse en una oportunidad concreta para empezar desde cero, reordenar el sistema nervioso, soltar la sobrecarga acumulada y preparar al cuerpo y la mente para un nuevo comienzo más equilibrado.

En esta guía, la Dra. Florencia Paniego, médica dermatóloga (MN 94.996) propone hábitos simples y sostenibles para encarar el nuevo año laboral con menos estrés y mejor calidad de vida.

Hábito # 1. Cenar temprano: marcar el final del día

Adelantar la cena permite completar la digestión antes del descanso nocturno. Comer tarde mantiene al organismo en estado de alerta metabólica y dificulta el descenso del cortisol. Una cena liviana y temprana ayuda a que el cuerpo entienda que el día terminó.

Hábito # 2. Dormir entre 7 y 8 horas: el verdadero reinicio

El descanso profundo es uno de los reguladores hormonales más importantes. Dormir poco o mal altera el ritmo circadiano y perpetúa el estrés. Priorizar el sueño en este período no es un lujo: es la base para comenzar el año laboral con mayor claridad mental y energía sostenida.

Hábito # 3. Caminar después de cenar: bajar revoluciones

Una caminata nocturna suave, luego de la ingesta, favorece la digestión, reduce la glucosa en sangre y ayuda a liberar la tensión acumulada del día. Es un gesto simple que acompaña la transición hacia el descanso.

Hábito # 4. Movimiento consciente y fortalecimiento muscular

El cuerpo necesita moverse, pero también sentirse sostenido. Actividades como pilates, yoga o ejercicios de fuerza suave ayudan a fortalecer la musculatura, mejorar la postura y generar estabilidad física. Un cuerpo fuerte y funcional responde mejor al estrés y regula con mayor eficacia el cortisol.

Hábito # 5. Meditación y yoga: preparar el terreno emocional

La meditación y el yoga activan neurotransmisores asociados al bienestar, como la serotonina y la dopamina, y estimulan el sistema parasimpático, responsable de la relajación profunda. Incorporarlas, incluso por pocos minutos diarios, ayuda a lograr mayor calma y mejorar el estado mental.

Hábito # 6. Hidratación por dentro y por fuera

La deshidratación es un factor silencioso de estrés para el organismo. Beber suficiente agua a lo largo del día favorece el equilibrio hormonal, la función cognitiva y la energía general. La hidratación externa también cumple un rol clave: una piel bien hidratada refuerza la barrera cutánea, reduce la sensibilidad y acompaña los procesos de regeneración que se activan durante el descanso.

Hábito # 7. Agradecer y orar

El acto de agradecer, ya sea a través de la oración, la reflexión o la escritura consciente, tiene un impacto directo sobre el sistema nervioso. Detenerse a reconocer lo vivido durante el día -lo aprendido, lo que fue sostén y también lo que se transformó-, ayuda a bajar la rumiación mental y a generar una sensación de calma y sentido.

Bajar el cortisol de manera natural no es una consigna pasajera ni una exigencia más. Es una forma de habitar el tiempo con menos urgencia y de transformarlo en un estilo de vida permanente.